
Después de un par de días regulares hoy ha amanecido un día soleado. Y como además la temperatura no va a pasar de 20ºC la jornada se presenta ideal para el turista paseante.

Después de un par de días regulares hoy ha amanecido un día soleado. Y como además la temperatura no va a pasar de 20ºC la jornada se presenta ideal para el turista paseante.

Al paseo de hoy la guía lo llama “Andando por la ciudad vieja” y de eso se trata. Porque lo que nos encontramos siguiendo el recorrido del mapa son calles estrechas, ropa tendida por doquier, casas muy estropeadas y muchas con todos sus accesos tapiados. Es como el reverso del Bund.
Parece mentira que en tan poca diferencia de espacio te puedas encontrar dos ciudades diferentes.

Tianzifang.
Aquello no es el Bund, pero está a rebosar de visitantes.
La guía dice de él que es un complejo de tiendas dentro de una cuadrícula de callecitas tradicionales. Una comunidad de estudios de diseño, cafés y boutiques. El contrapunto de los grandes centros comerciales y de los…pues aquí un par de palabras que no logro traducir: “dwarfing skyscrapers”. Sería algo así como el “enanismo de los rascacielos”. O sea un oxímoron.

Me puse a dormir a las 10 de la noche y me he despertado a las 7 y media. He dormido mejor que ningún día.
Alguna vez he escrito que parece que estoy hecho para vivir en los aviones, pero creo que lo estoy para vivir en los trenes. ¿Tendrá algo que ver que mi abuelo paterno fuera ferroviario y lo mismo mi padre? Tendré que volver a leer a Darwin.
Pasa la joven de ayer con un carrito con el desayuno y le cogemos dos: un cuenco de arroz tipo “arroz con leche”, pero sin leche, y una cajita con fideos y un huevo duro. Lástima que no se pueda tomar un té o un café, aunque lo resolveremos con la botellita (arrugada) de ayer.

Hoy ha sido un día de mucho viaje, pero de pocos “sucedidos».
Ya tenemos el billete para el ferry de las 12, así que lo único que hay que hacer es esperar el “bus de cortesía” que nos llevará del hotel hasta la “Outer Terminal”. Y hacer la maleta, que sí puede ser un pequeño problema pues vinimos con ella llena y con la ropa puesta y al subir la temperatura ahora nos sobra y la debemos empaquetar. Ese es un problema derivado de “salir con fresco” y “regresar con calor”: más ropa de la cuenta. Pero al final ha entrado todo.