Creo que ya lo he escrito antes: descubrí el concepto de la psicostasis en un viaje a Bulgaria gracias a uno de los compañeros de viaje, de esos por los que merece la pena viajar: una persona muy culta y nada soberbia a pesar de ello.
A partir de entonces ha sido una constante en nuestros viajes fotografiar las escenas donde aparece ese “acto de valoración de un alma mediante su pesaje”, como la define Wikipedia.
Aquí el pasado y el presente de un noray que una vez fue un orgulloso soporte de los barcos que quedaban así fuertemente amarrados al muelle y que ahora se ha convertido en un humilde cenicero.
Los navegantes solitarios como Miquel se sentirían seguros con un noray como este al amarrar su velero, pero ahora, ya ves, no sirve para nada, solo para llenarlo de colillas y en lugar de dedicarle un poema épico le dedicarán una elegía.
El último día en Atenas, en el paseo por su rastro, “Flea Market of Athens” hay una pintada donde encuentro una frase muy curiosa que desconocía: “only dead fish swin with the stream”.
Ha resultado ser un viaje muy interesante y sin ningún problema importante, aunque mi fuerte resfriado y el dolor de garganta de Marisa nos hayan “molestado” un poco.