Sigo sin visitar Tokúshima.
He tenido un pequeño percance con el reloj maravilloso. Resulta que funciona con células solares. Pues ahora que vas con manga larga y algún chaquetón apenas ve la luz y se queda sin carga. Así que si ves a alguien que parece mostrar ostentosamente un reloj por encima de la ropa no penséis que seguro que es un macarra exhibicionista.
Pago el maravilloso hotel y a la estación. Hoy voy a Naruto.
Al lado de la estación veo a un mendigo. Al primero. Realmente no era un mendigo sino un pobre. Era viejo y llevaba un zapato de cada clase. (more…)
Esperando en la estación pienso en lo de los 88 templos y creo que podría ser una alternativa al Camino de Santiago.
Ayer no visité Tokúshima y hoy tampoco. Voy a estar aquí varios días pero solo voy a visitar los alrededores.
El encabezamiento de hoy en lugar de Tokúshima debería decir Oboke que es adonde he ido.
Ryozen-ji.