Kotohira. Continuación.
Sigo subiendo y llego a un templo pequeñito que es una preciosidad. La guía dice que si cuando llegas al final te encuentras “energético” (otra vez la palabra) y eres un trepador incurable puedes continuar otros 500 escalones hasta Oku-sha. Le pregunto a un cura que está detrás de una vitrina por el camino: “esto es Oku-sha”. Lo dicho, que son unos exagerados o creen que todos somos fumadores. (more…)