Esta noche había nuevos huéspedes en el ryokan. Dos parejas de japoneses. Así al llegar esta mañana al comedor para desayunar ya estaban las mesas preparadas y como yo era el primero les he echado un ojo: en una había dos desayunos como el mío de ayer y en la otra uno diferente y en la mía como el de las alemanas de ayer. Eso quiere decir que tenía un huevo frito y un trozo de pescado además de la sopa, el arroz y un par de cuenquecitos más. Le he preguntado a la señora si para comérmelo debía echar el huevo al arroz o al revés. Que como quisiera. Yo lo que realmente quería saber es como se lo hubiese comido un japonés y como lo partía con los palillos sin utilizar los dedos. Pues no me ha entendido. (more…)