Tras las abluciones y todavía maravillado por las prestaciones de este hotel me voy a desayunar, que además está incluido en el precio. Y parece mentira que den ese desayuno. Todos los clientes gente joven con aspecto de irse a trabajar, muy arreglados y comiendo veloces. Echo ojeadas a mi alrededor para ver como se desenvuelven con las distintas piezas, pues aunque aquí hay más herramientas solo utilizan los palillos. (more…)