
Se han ido los viajeros a Bután y así nos quedamos anchos en nuestro departamento, aunque de vez en cuando se sienta alguno allí, no sabemos si es su sitio o lo hace porque le apetece, pero creo que es esto último.

He dormido de un tirón desde las 10 y media de la noche hasta las 5 y pico pues el amanecer ha entrado a raudales por las ventanas y aunque los de nuestro departamento no se han movido, sí lo han hecho las literas del pasillo.
(La señorita de la foto no ha sido la del despertar, que la toma es posterior. Es solo para mostrar la disposición de las literas del pasillo).

(Esta fotografía es de un céntrica calle de Calcuta, aunque parezca mentira).
Estoy escribiendo en el tren en lo que esperaba que fuese un agradable y tranquilo viaje, pero…
Notas del viaje.

-Al llegar a la estación de Howrah veo el banco de trabajo de un limpiabotas y en este caso tiene como adorno un montón de cadenas y candados y es que en algunos trenes son un elemento muy importante para asegurar el equipaje.

Hoy ha sido un día fácil, aunque podía no haberlo sido, porque queríamos ir a visitar un pueblecito, o quizás un barrio de Hangzhou, dedicado al té, que además es un té muy valorado en China. Cuando estuvimos la otra vez en esta ciudad lo intentamos pero fracasamos porque teníamos dos ó tres informaciones diferentes para llegar hasta allí y elegimos una equivocada, así que ayer cuando llegamos a esta estación (recuerda que siempre tenemos como punto de referencia esta estación de ferrocarril, pues el hotel está a unos 100 m de ella) le pregunté a un señor que estaba en un mostrador de “Volunteer Service”, y que me han demostrado que son más amables y eficaces que los de información turística de esta estación, como ir a Longjing.