Domingo de Ramos.

Dejamos este estupendo hotel pensando que seguramente no volveremos a estar en ninguno semejante en este viaje, pues además ha sido un gran salto desde el monacal y austero YHA de Shanghái a este lujo.
Cada vez me afirmo más que, en nuestros viajes, en lugares donde estamos pocos días es preferible que el hotel esté próximo a la estación: es una gran ventaja.
Hoy ha sido un día con altibajos.

