
Volamos con Indigo, una compañía india de bajo coste; el aparato de hoy parecía recién salido de la fábrica de lo nuevo y limpio que está. Y en menos de hora y media aterrizamos en Calcuta.

Volamos con Indigo, una compañía india de bajo coste; el aparato de hoy parecía recién salido de la fábrica de lo nuevo y limpio que está. Y en menos de hora y media aterrizamos en Calcuta.

Hoy es el típico día de moverte de un sitio a otro que no tiene ningún interés, pero que es necesario. Y en nuestro caso todavía menor interés pues esta ciudad, Jorhat, no lo tiene y el viaje en avión no añade nada nuevo a diferencia de mis queridos viajes en tren donde puedo leer, escribir, dormir, ver algo del paisaje (no mucho viajando en clase A/C por la opacidad de los vidrios de la ventanas) y sobre todo observar el comportamiento del personal (en alguno casos padecerlo) y en muchas situaciones trabar temporales relaciones con ellos. Pero hoy hemos cambiado el trayecto de Jorhat a Calcuta por el avión. ¡Todo sea por la paz conyugal!

Estoy escribiendo este borrador en la habitación del hotel y Marisa leyendo en la cama cuando me dice muy seria: “Cuando veo un insecto pequeño lo parto por la mitad”.
Eso en retórica se llama hipérbole.
O sea que estás medio echado en la cama y ves un escarabajo o similar de 1 ó 2 mm corriendo apresurado por la sábana y vas y lo partes por la mitad. Vaya, lo que haces es machacarlo, matarlo por aplastamiento, pero ¿partirlo por la mitad?

Llegamos a Dimapur, ya en el estado de Nagaland, y nos vamos juntos los cinco del tren, pero al salir por la puerta de la estación un guardia nos para y nos dice que tenemos que ir a la policía.
Yo sabía que para visitar este estado los extranjeros no necesitábamos ningún permiso especial, pues incluso fuimos a informarnos a la “Nagaland House” en Calcuta, una especie de consulado de este estado, y así nos lo confirmaron.

La estación de ferrocarril de Guwahati, que está orientada este-oeste, divide la zona en dos partes distintas. La norte tiene el edificio de la propia estación y al salir de ella encuentras una gran plaza desde donde parte una avenida cerrada a la circulación con un gran edificio (“No Photos”) que sirve de hospedaje a las tropas militares (no sé si también a los policías y paramilitares) que pasan por aquí, pues Guwahati es un centro por donde transitan muchos soldados y policías.