Creo que ya lo he escrito antes: descubrí el concepto de la psicostasis en un viaje a Bulgaria gracias a uno de los compañeros de viaje, de esos por los que merece la pena viajar: una persona muy culta y nada soberbia a pesar de ello.
A partir de entonces ha sido una constante en nuestros viajes fotografiar las escenas donde aparece ese “acto de valoración de un alma mediante su pesaje”, como la define Wikipedia.
En ese entorno del “Profeta Elías” además del monasterio nos encontramos con un magnífico hotel del que dicen que fue el primero que hubo en la isla. Se ve que no consideran hoteles a los albergues que tenían los “Caballeros de la Orden de San Juan” en la parte antigua de Rodas.
Durante un recorrido por el desierto de Tabernas encontramos una gran pintada: “Viva la Virgen del Congrio”.
No sé si era una “boutade”, un caso de provocación sacrílega o realmente es que existía esa advocación mariana.
Al llegar al hotel busco en Google esas tres palabras “Virgen del Congrio” sin comillas y salen 66.900 resultados, entre ellos un apartado de “Imágenes de virgen del congrio”, así que está claro: existe esa virgen.