
Estamos en Guwahati y es como un rito: hay que ir a visitar el templo de Kamakhya.
Sobre él no os voy a contar nada pues ya lo he hecho en mis anteriores viajes, pues esta será la tercera vez que lo visite, lo hice en 2007, en 2013 y ahora.

Estamos en Guwahati y es como un rito: hay que ir a visitar el templo de Kamakhya.
Sobre él no os voy a contar nada pues ya lo he hecho en mis anteriores viajes, pues esta será la tercera vez que lo visite, lo hice en 2007, en 2013 y ahora.
Isla del Pavo Real y templo de Umananda.

Un oficial británico le dio este nombre a la isla, “Peacock Island”, por su forma, pues pensó que tenía la misma forma que las plumas extendidas de esta ave. Ya sabes, el maldito zoomorfismo. Pero no creo que ningún indio la reconozca con ese nombre sino por el de “Umananda Island”.

Afortunadamente tenemos incluido el desayuno en este hotel pues buscar uno en este ambiente del Paltan Bazaar hubiese sido complicado. Y también afortunadamente hay una opción que es nuestro desayuno favorito: tostadas, mantequilla, tortilla y té.
(La foto no es del bufet del desayuno, que es del mercadillo callejero delante del hotel).

La estación de ferrocarril de Guwahati, que está orientada este-oeste, divide la zona en dos partes distintas. La norte tiene el edificio de la propia estación y al salir de ella encuentras una gran plaza desde donde parte una avenida cerrada a la circulación con un gran edificio (“No Photos”) que sirve de hospedaje a las tropas militares (no sé si también a los policías y paramilitares) que pasan por aquí, pues Guwahati es un centro por donde transitan muchos soldados y policías.