
Después de todas las vicisitudes de ayer ha vuelto a salir el sol, como la odiada frase de “como no podía ser de otra manera”. ¡Gracias Copérnico!

Después de todas las vicisitudes de ayer ha vuelto a salir el sol, como la odiada frase de “como no podía ser de otra manera”. ¡Gracias Copérnico!
Nagaland.

Kohima War Cemetery
De Wikipedia: “Nagaland es uno de los veintinueve estados que, junto con los siete territorios de la Unión, forman la República de la India. Su capital es Kohima. Está ubicado al este del país, limitando al norte con Assam, al este con Birmania y al sur con Manipur”.

Llegamos a Dimapur, ya en el estado de Nagaland, y nos vamos juntos los cinco del tren, pero al salir por la puerta de la estación un guardia nos para y nos dice que tenemos que ir a la policía.
Yo sabía que para visitar este estado los extranjeros no necesitábamos ningún permiso especial, pues incluso fuimos a informarnos a la “Nagaland House” en Calcuta, una especie de consulado de este estado, y así nos lo confirmaron.

Hoy tenía que ser un día sin historia.
El plan era coger el tren en Guwahati hasta Dimapur en Nagaland y allí un transporte, quizás un taxi compartido, hasta Kohima donde por fin teníamos reservado un hotel, el único que habíamos podido encontrar en el centro de la ciudad, por tres noches.
Nos despedimos del hotel, donde si no hubiese sido por la falta de wifi habríamos estado bastante bien.

En este recinto de Kamakhya, como en otros templos importantes, también hay un ghat donde se acercan algunos fieles, pocos, a rezar y lavarse.