
En nuestro paseo por BBD Bagh encontramos algunos edificios notables todavía bien conservados, por lo menos exteriormente, como el “Writers’ Buildings”, llamado así porque aquí estaban los “writers”, “oficinistas”, cuando la colonia.

En nuestro paseo por BBD Bagh encontramos algunos edificios notables todavía bien conservados, por lo menos exteriormente, como el “Writers’ Buildings”, llamado así porque aquí estaban los “writers”, “oficinistas”, cuando la colonia.

Dejamos la catedral y a las monjitas, que imagino católicas, y vamos a resolver un problema de logística del viaje.

Hoy seguiremos con la Durga Puja, pero antes vamos a visitar la catedral anglicana de San Pablo. Como está cerca de nuestro alojamiento vamos hasta allí dando un paseo. Ya es día laborable y no demasiado temprano, pero las calles están medio vacías y a pesar de que la habitual actividad no ha ocupado las aceras muchos peatones prefieren seguir andando por la calzada. La falta de autobuses se nota en la ausencia de los cláxones que el resto del día no dejan de sonar: parece otra ciudad.

Llegamos a la casa de Sri Aurobindo y también está cerrada, aunque el jardincito sí se puede visitar, pero con la particularidad de que la mitad debe hacerse descalzo. ¡Malditos zapatófobos!
Porque allí ni hay tierra sagrada, ni puedes ensuciar el terreno, pero debe ser que en esta parte del espacio les gusta que el personal toque la tierra con sus pies y quizás así se consiga algún efecto positivo de energía. No se me ocurre otra tontada semejante para la prohibición.

Hoy se presentaba como un día difícil para un turista, pero ha acabado muy bien.
Entiendo “un día difícil para un turista” uno donde los problemas meteorológicos, de salud, de agotamiento físico o psíquico, de fallos en las previsiones y de algún evento adverso más, en el que la jornada sin que sea un desastre acaba sin cumplir ningún objetivo que todo buen turista tiene entre sus proyectos.