
Hoy es el típico día de moverte de un sitio a otro que no tiene ningún interés, pero que es necesario. Y en nuestro caso todavía menor interés pues esta ciudad, Jorhat, no lo tiene y el viaje en avión no añade nada nuevo a diferencia de mis queridos viajes en tren donde puedo leer, escribir, dormir, ver algo del paisaje (no mucho viajando en clase A/C por la opacidad de los vidrios de la ventanas) y sobre todo observar el comportamiento del personal (en alguno casos padecerlo) y en muchas situaciones trabar temporales relaciones con ellos. Pero hoy hemos cambiado el trayecto de Jorhat a Calcuta por el avión. ¡Todo sea por la paz conyugal!



