
Se van a la excursión opcional matutina y como nos hemos quedado casi solos en el barco nos dedicamos a pasear por él y a fotografiarlo.

Se van a la excursión opcional matutina y como nos hemos quedado casi solos en el barco nos dedicamos a pasear por él y a fotografiarlo.
Viernes Santo.

Segundo día de crucero.
Porque es así como lo llaman en el plan del día. El primero, ayer, “Embarkation” y hoy es un día de crucero, pero sin navegar. Vaya, una especie de relleno. Su título es “Presa de las Tres Gargantas” y ahora tengo que explicar eso de las “gargantas” y la “presa”.

A la hora esperada aparece un propio con una fotocopia de mi pasaporte y me pregunta por señas si yo soy yo. Y efectivamente lo seguía siendo.
Nosotros esperábamos una furgoneta que fuese recogiendo a los turistas por los hoteles pero vemos que es un servicio particular.

Jack, el de la agencia de viajes nos dijo que esperásemos en el hall del hotel, que nos vendrían a buscar a las 5 de la tarde pues el crucero empezaba a las 6, así que hoy tenemos casi todo el día para hacer nada, pues no tengo información sobre esta ciudad y además su configuración urbana me tiene muy despistado.

Comemos en un pequeño restaurante que tiene un adelanto tecnológico que me ha encantado: un dispensario de palillos tipo instrumental de dentista. Vaya, a lo peor solo tiene una luz azul, pero quiero pensar que además esteriliza la herramientas de comer.