
Ya estamos en China, vaya en Hong Kong, que como descubrimos el año pasado, es China, pero no “China, China”.
En uno de los pasillos del aeropuerto, camino de la salida, nos encontramos con unas duchas con un divertido dibujo donde se repiten los roles con el rosa para ellas y el azul para nosotros.

Mi amigo Fernando me envía una fotografía de mi pueblo con el suelo de la plaza lleno de ramas de tomillo. Eso indica que es la noche de Jueves Santo y que sale una procesión. Yo le contesto que “se duerme muy bien en tierras de infieles”.
Hoy ha sido un día especial pues hemos dejado Hong Kong para ir a una isla.