15. Lago Inle. Día 1. Segunda parte.

07/10/2008 by

Monasterio de Nga HpeEste lago, sus alrededores y especialmente la ciudad de Nyaungshwe son uno de los destinos favoritos de cualquier visitante a este país.

La dueña del hotel, en cuyas manos ponemos nuestro destino como turistas, nos recomienda que hoy hagamos un recorrido por el lago con una barca de motor. Antes se podía hacer en barca de remos, que por el tema del ruido y de las fotografías parece mucho más recomendable, Lee el resto de esta entrada »

14. Lago Inle. Día 1. Primera parte.

05/10/2008 by

Remando con la piernaEl bus llega a Shwenyaung y te deja en la carretera en el cruce con la carretera a Nyaungshwe que es a donde debemos ir. Es como si parases en Villanueva y Geltrú para ir a Geltrú y Villanueva. Me parecía curioso este cambio de la primera sílaba a la última para designar a dos pueblos cercanos y de paso llevarte a la confusión. (Yo los llevo apuntados en un papel para que cuando pregunte no me envíen a donde no quiero ir). Lee el resto de esta entrada »

13. De Rangún al lago Inle.

04/10/2008 by

Casa colonial decrépitaDespués del magnífico desayuno que nos deja el cuerpo y el espíritu (ya sabes, las neuronas y las sinapsis) preparados para nuevas aventuras (un desayuno de “mohinga” ralamente ayuda) nos vamos al centro de Rangún.

Un señor “desmonta-motores” nos saluda afectuosamente, seguramente porque recuerda que Marisa le hizo una fotografía el primer día que llegamos.  Creo que no hay otro país en el que a la gente le guste más que le fotografíen. Lee el resto de esta entrada »

Para sorbernos mejor.

04/10/2008 by

Van a inyectar tanta liquidez a la banca mundial que se le van a poner unos labios turgentes y sedosos.

12. De Sittwe a Rangún.

03/10/2008 by

Espinacas de agua y verdurasLa crónica de hoy tenía que titularse “De Sittwe a Mrauk U” pero se llama “De Sittwe a Rangún”. Y como subtítulo “Mrauk U o la decepción”.

Esta noche me he despertado con inquietud. La lluvia de ayer no ha parado en toda la noche e incluso ha habido momentos de lluvia torrencial. Pensaba en lo de los italianos ahogados y en que quizás cometía una imprudencia en marcharnos con este tiempo.

Pero hemos madrugado y desayunado y el dueño de la barca ha venido a buscarnos con un motocarro para llevarnos al embarcadero. Antes de llegar le digo que si el mar está mal o el barco no es el que nos dijo ayer no subiríamos. Fue como una premonición. Lee el resto de esta entrada »