Siguiendo las instrucciones del joven empleado en el centro de interpretación vamos a ver el “torii” enterrado por la lava y cuando llegamos a la terminal cogemos el autobús. Es un vehículo pequeño y la mayoría de los viajeros son ancianitas con su diminuta bolsa de la compra que bajan con dificultad. Lee el resto de esta entrada »
43. Japón 2015. Décimo octavo día de viaje.16 de marzo, lunes. Kagoshima. Sakurajima II.
28/11/201542. Japón 2015. Décimo octavodía de viaje.16 de marzo, lunes. Kagoshima. Sakurajima I.
27/11/2015
Desayuno de hoy:
-Hamburguesas enanas. Vaya, hemos descubierto que eran hamburguesas al comerlas, porque cogemos de todo aunque no sepamos lo que es. Si solo cogiésemos lo que conocemos muchos días solo desayunaríamos sopa y arroz blanco. Lee el resto de esta entrada »
Pensar.
26/11/2015Dice mi amiga Carmen que una prueba de la escasa estima que se tiene en España por las ideas es que «enviarte al rincón de pensar» es un castigo.
41. Japón 2015. Décimo séptimo día de viaje.15 de marzo, domingo. Kagoshima. Shimazu.
26/11/2015
“Los Shimazu” al estilo español o “el clan Shimazu” al japonés, fueron una familia tan importante en Kagoshima y toda su región, Satsuma, que creo que merecen por sí solos una pequeña entrada: ellos y su residencia.
El fundador de la dinastía fue Shimazu Tadahisa (murió en 1227) y era un hijo de Minamoto no Yoritomo (1147-1199). Dado que sus últimos descendientes con cargos políticos murieron en el siglo XX, aunque como señores feudales hasta 1869, intenta trasponer esta situación a alguna familia poderosa: en el mundo tendrías que buscar a un descendiente de Gengis Khan (quien también murió en 1227) o en España de Fernando III el Santo. No quedan ni uno. Lee el resto de esta entrada »
41A. Japón 2015. Décimo séptimo día de viaje.15 de marzo, domingo. Kagoshima. Shimazu y la ceremonia del té.
26/11/2015
Cuando visitamos la residencia de los Shimazu nos dieron una hoja donde se describía como debías actuar durante la ceremonia del té. Menos mal que no la leí hasta llegar a casa porque sino me hubiese puesto bastante nervioso. Además como la visita la hicimos Marisa y yo solos, se limitaron a darnos una taza de té y una galletita que despachamos en un minuto. Lee el resto de esta entrada »