Por intransferibles razones personales, nacer en Suecia, llamarse Greta y tener un diagnóstico de Asperger es para mí un salvoconducto y no tengo nada que criticar a una joven de 16 años (17 el 3 de enero) a quien se quiere utilizar como símbolo de algo valioso. Eso sí todo lo que le rodea debe ser sometido a escrutinio si queremos mantenerla como figura un tanto aparte del desprestigio y desgaste de las adscripciones partidarias. Lee el resto de esta entrada »
Mis nietas han ido a ver a santa Greta.
11/12/201968. Nueva Zelanda 2017. Notas finales. III. Final final.
01/12/2019Los balleneros.
He leído en la guía que “Balleneros de Nueva Inglaterra llegaron a la Bahía de las Islas para descanso y diversión”. Explica que “descanso y diversión” para esos pescadores significaba “sexo y bebida”. Vaya como ahora cuando los de la “Antigua Inglaterra” van a Salou.
¡Qué poco ha cambiado la humanidad!
67. Nueva Zelanda 2017. Notas finales. II.
30/11/2019La salud.
Cuando describo las características del país suelo incluir los datos que proporciona la Agencia sobre la cantidad de gordos que hay. De gordos y de gordas. Porque ¿te has percatado que en la reclamación del lenguaje feminista sobre el género que solo se hace referencia a las cosas buenas o todo lo más a las neutras? Nadie se queja cuando dices que en tal sitio son unos guarros. Deberías decir que son “unos guarros y unas guarras”. Lo mismo aquí: los gordos y las gordas.
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66. Nueva Zelanda 2017. Notas finales. I.
29/11/2019Observación previa.

Un atlante y su amigo con corbata amarilla en el Palacio de Velázquez.
Las fotos de las notas finales no siempre corresponden a fotografías de este viaje, vaya, casi nunca, pero sí son de Marisa, pues dados los temas tengo en buscar entre las publicadas en Flickr.
65. Nueva Zelanda 2017. 20 de octubre, viernes. Trigésimo segundo día de viaje. De Doha a Madrid. Segunda parte.
28/11/2019
Al entrar en el avión nos recibe un sonriente y “espídico” joven al grito (casi) de “me llamo José y si necesitan algo no tienen nada más que decirlo”. Lo hace con tanta vehemencia que cuando ha comenzado pensaba que iba a continuar con “Me llamo Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir». Luego me ha sonado un poco a falso, pues en todo el viaje no le he visto el pelo. Se habrá dedicado a los potentados de “Business”.