
Había encontrado información sobre pandals y fuimos a visitar el más cercano al hotel, el de “All Youth Friends”.
El montaje de los de la “Kali Puja” no era tan impresionante como los de la “Durga Puja”, pero las figuras sí lo son.

Había encontrado información sobre pandals y fuimos a visitar el más cercano al hotel, el de “All Youth Friends”.
El montaje de los de la “Kali Puja” no era tan impresionante como los de la “Durga Puja”, pero las figuras sí lo son.

Salimos del recinto del templo de Dakshineswar y nos sentamos en una sombra para estudiar el siguiente paso.
Nada más hacerlo se sientan a nuestro lado una joven pareja y sin mediar palabra nos ofrecen un trocito de dulce de los de las ofrendas. Y aunque no nos hace mucha gracia nos lo comemos. Quizás hayan sido pasados por el manto de la Virgen del Pilar en su versión local, o sea de Kali, después de un par de horas de cola y no podemos hacerles un feo.

Hoy es domingo, Diwali y “Kali Puja”. Todo en uno.
Ayer estuvieron tirando cohetes por la noche un buen rato, pero nada comparable a lo de esta noche. Por un lado el ruido de los petardos y por otro un continuo repique de un par de tambores de un pandal cercano.
Marisa me dice que parece imposible que lleven tanto rato tocando y a esa velocidad. Mañana tendremos que bajar a verlos.

Durante el recorrido de 2 horas del regreso en barco vamos a pasar cerca de alguna aldea y de alguna pequeña canoa que imagino de pescadores.

Ya estamos de nuevo en Calcuta y en la última etapa del viaje.
Escribo el borrador en la habitación de este alojamiento que hemos encontrado y que haremos nuestro punto de referencia para próximas visitas a esta ciudad y donde tan bien nos encontramos. ¡Da gusto estar en un sitio así!