Estos días tengo la sensación de que después de haber estado en un terreno con cocodrilos ahora solo tengo que preocuparme en no pisar lagartijas.
Esta mañana en la recepción del hotel he conocido al dueño. En estos hoteles pequeños a los que siempre voy suelen estar sentados en la recepción y si están con amigos no tienes claro quien es, pero cuando lo descubres y se lo dices, es como un reconocimiento y les encanta.
Hoy voy a ver una tumba póntica que no está en el grupo principal en la pared del castillo de Amasya. (more…)