El comedor del hotel esta casi lleno en la hora del desayuno. O son varias familias parecidas o son todas de la misma en las diferentes mesas. Las mujeres llevan todas chador negro. La novedad de hoy es que había naranjas. ¡Mira que come poca fruta en los restaurantes esta gente! En todos los días que llevo no he visto a nadie comerla, pero es que no la hay a la vista por lo menos. Quizás solo la coman en la intimidad, como algunos hacían cuando hablaban catalán. El aporte vitamínico lo proporciona la ensalada que te sirven siempre, pidas lo que pidas. Vuelvo a pasar por la calle de los cascotes. El caravanserrallo sigue cerrado, pero por una puerta abierta lo que veo parece que debía ser muy interesante. Otro por el que también se pasa esta convertido en hotel. (more…)