Desayuno en el hotel de Mardin. Es el hotel de más categoría de todo el viaje pero no el mejor. El comedor, muy grande, está lleno. Casi todo hombres. Solo hay una joven rubia teñida en una mesa con 5 hombres que hablan y hablan y fuman y fuman y ella ni habla ni fuma. ¿Por qué no hablará? Como casi todos es autoservicio y casi todas las tazas para el té no tienen asa. Vaya, no es que sean tipo bol es que están rotas. (more…)