Esta mañana un excelente desayuno turco: huevos duros, tomate, pepino, aceitunas negras, buenísimas, tres tipos de queso de cabra, mermelada de albaricoque que parecía casera, miel, mantequilla, pan y té. Pido información en la recepción del hotel. Quiero ir a un monasterio. Mi guía dice que esta a 6 kilómetros pero no sé desde donde lo mide y estoy en la parte moderna de la ciudad bastante alejada de la antigua desde donde parte el camino. La respuesta fácil: que coja un taxi. Un botones jovencito intenta ayudarme pero en turco. Resulta que la información que me había dado era la mejor si la hubiese entendido. (more…)