Los turcos de la furgoneta que me traían desde el monasterio de San Gabriel me dejan en Hasankeyf. El que no conducía ha estado todo el viaje intentando hablar con nosotros. Solo he logrado entender que tenía un sitio de Internet en Batman. A pesar de dedicarse a la informática no sabia qué era IBM. «O tempora, o mores!»
Hasankeyf.
Es un pueblecito a orillas del Tigris. Otra palabra que siempre me ha sonado mágica desde mi infancia. (more…)