21. Mardin.

by

Monasterio Deyrülzafarân o de San Hananyo, visto de muy lejosEsta mañana un excelente desayuno turco: huevos duros, tomate, pepino, aceitunas negras, buenísimas, tres tipos de queso de cabra, mermelada de albaricoque que parecía casera, miel, mantequilla, pan y té. Pido información en la recepción del hotel. Quiero ir a un monasterio. Mi guía dice que esta a 6 kilómetros pero no sé desde donde lo mide y estoy en la parte moderna de la ciudad bastante alejada de la antigua desde donde parte el camino. La respuesta fácil: que coja un taxi. Un botones jovencito intenta ayudarme pero en turco. Resulta que la información que me había dado era la mejor si la hubiese entendido. Con su ayuda cojo un minibús urbano. Luego preguntando llego al final de una línea de autobuses que es lo que me quería decir el botones. Si lo hubiese entendido con dos minibuses urbanos hubiese llegado a 200 metros de un cruce de la carretera donde hay un letrero que dice que el monasterio esta a 4 kilómetros. Por si te decides a ir: el segundo minibús, el que no he cogido, te deja al lado de la cárcel. Claro que ir preguntando dónde esta la cárcel… Antes de llegar he pasado por delante de un campamento militar o algo parecido. En la carretera había una tanqueta. Yo nunca he subido a una, pero debe ser que el que está de observación en la torreta esta como atornillado al asiento y cuando quiere mirarte se gira él y la torreta también. Lo que ocurre es que va siguiéndote el movimiento aunque lo único que esta haciendo el muchacho es distraerse y mirarte a ti pero tiene una gran ametralladora que sale de la tanqueta que impresiona porque parece que te este apuntando todo el rato.
En el cruce cojo el camino del monasterio. Se pasa por una aldea que debió de ser algo importante pues ahora se ve muy pobre, pero hay casas de piedra antiguas muy bien hechas. Me cruzo con algún que otro pastor y el saludo de “el señor sea contigo”. Aparece a la vista el edificio. Un lugar solitario y sin apenas vegetación. El emplazamiento es magnífico. Cuando estoy a un kilómetro viene un coche que para y me recoge. Uno de Estambul que también va a visitarlo. Una entrada preparada para recibir visitantes y con ticket. Prefiero eso a no tenerlo claro si hay que pagar o esperan donación o es gratis. En España lo han solucionado en algunas iglesias recibiendo donación del estado y cobrando entrada. La guía dice que evites la visita en domingo o miércoles que es cuando yo lo hago. Pues será el miércoles de Ceniza porque hoy estamos solos el estambulí y yo. Veo que llega un autobusillo y pienso que vendrá algún grupo o es que había un autobús urbano y no lo he sabido. Sólo viene una americana que está dando clases de inglés en Estambul. Ella habla algo de turco y ha sabido coger el que yo no he sabido, pero al llegar a la parada final el chofer le ha dicho que por 10 liras la llevaba al monasterio y por otras 10 la iría a buscar cuando lo llamase. Así que Sara rápidamente me ha propuesto compartir el viaje de vuelta. Yo hubiese regresado andando pero me ha cogido en un momento flojo y he accedido. El estambuliota ha visto el monasterio en un momento y se ha ido. Una especie de seminarista, por lo que nos ha dicho, nos ha acompañado y explicado cuidadosamente todo.
Deyrul Zafaran.
Significa el monasterio de azafrán, porque dicen que fue utilizado en el mortero de su construcción. No sé si creérmelo. Fue construido en el 495 y fue la sede del patriarcado de Turquía desde el 640 hasta 1932. Fue destruido por los persas en el 607 y reconstruido de nuevo y saqueado por Tamerlan 600 años después.
Lo mas impresionante arquitectónicamente es lo que queda de un templo anterior al actual que se edificó encima. Era un templo de adoradores del sol. Ahora es una cripta con una ventanita por donde en algún momento del día entra la luz del sol. El techo es plano sin ninguna columna ni cemento de unión. Se consigue a base de formas especiales de los bloques de piedra. Una construcción muy ingeniosa porque la sala es bastante grande. Y eso que es de hace 3000 años.
Otra particularidad de este monasterio es la capilla donde entierran a los obispos, porque aquí como en el de San Gabriel también hay un obispo y un par de monjes. Las tumbas están adosadas a la pared de las capillas laterales y tienen unos dos metros de altas. Al obispo muerto lo sientan en una silla mirando hacia el este y después del oficio fúnebre abren la tumba que esta ocupada por otros obispos, los corren para hacer sitio y meten al nuevo sentado en su silla.
El acompañante me da bastante información sobre la población ortodoxa siríaca de la zona. Cuando la primera guerra mundial había en Turquía 600 mil y ahora no llegan a 25 mil. En Mardin hay 25 familias. Curiosa forma esta de contar. Mas tarde un policía también me dice algo así sobre los cristianos de Mardin: un número de familias. Ahora si quieren estudiar teología para ser curas deben irse a Damasco, pues en Turquía no se puede, no sé si por ley o por falta de medios. Ha sido una visita muy interesante aunque esta arquitectura es muy difícil de fotografiar.
Desde allí se ve en lo alto el monasterio de San Jacobo y más lejos otro, ambos deshabitados. Me hubiese encantado verlos pero lo que no puede ser, no puede ser. Regresamos a Mardin en el minibús. Adiós Sara. Entro en un restaurante de los que la guía llama “selección de autor” y que tan buen resultado me dio en Erzurum. Es parecido a uno que estuve en Urfa el año pasado. Todo esta muy bien, pero no hay nadie. Es precioso, pero vacío. además la carta esta sólo en turco y con nombres de platos de fantasía con lo que no sabes si son berenjenas o criadillas lo que esta escrito. Lo siento. Me voy. Como en uno normal y paseo por el bazar.
Cosas que parecen de tiempos pasados como artesanos guarnicioneros que reparan los arreos de los burros que todavía circulan por este mercado. Ahora que son tan viejos como los monjes de San Gabriel. Los artesanos. Veo que venden borra en alguna tienda. Pensaba que ya no existía aunque en la misma tienda venden fibras sintéticas.
Visito la mezquita Ulu, que es como la Gran Mezquita. Selyucida del siglo XII, sencilla pero muy bonita. En el momento en que la visito la luz del sol que entra por una ventana da directamente en una gran araña central que refleja su luz. Precioso. Después me voy a ver lo que es el emblema de la ciudad, la escuela coránica del Sultán Isa. Del siglo XIV tiene una puerta maravillosa que aparece en todos los folletos.
Hay dos policías en la entrada y uno que habla un poco de inglés me acompaña en el recorrido. Es muy simpático y la vista muy interesante. Después me siento con él un rato en su puesto de trabajo, que es un banco asomado a un gran ventanal desde donde vigilan la gente que entra. Se llama “Deniz” que significa “mar”. Otro nombre que brindo a las madres en estado de buena esperanza. ¿Cómo se llamara esa figura retórica de emplear cinco palabras en lugar de una y que encima no quieren decir nada de lo que dicen? Al salir de allí charlo con un par de jóvenes que también estaban visitando el edificio. Están haciendo el servicio militar, que sigue siendo obligatorio, pero lo hacen de músicos en una banda militar. Mejor la guitarra que el tanque. Aquí en Mardin y también en Midyat he visto vehículos militares cuyos ocupantes estaban comprando pero siempre había dos soldados con los fusiles como preparados para un ataque. No sé si esa posición se llama “prevengan”. Es que ya no me acuerdo de los términos militares.
Vuelvo a la mezquita de ayer y la caja de muerto sigue allí pero las dos piernas no. No me extraña que no vaya a rezar todos los días, que al pobre le podían exonerar de quitárselas. Vuelvo a pasar por el bazar y nada mas pararme a mirar en un puesto vienen los vendedores jóvenes de los de alrededor. Español. Pues venga hablarme del fútbol. Hay uno que sabe las mismas palabras de España que de inglés: Barcelona-good champion-Ronaldinho. !Mira que son pesados con el fútbol! Me siento a tomar té en una de las terrazas más bonitas de Turquía. O en la que más. Enfrente el edifico de correos que es precioso y en el otro lado la gran llanura mesopotámica con Siria al fondo. Parece un mar verde.
Observación gastronómica. Tengo la sensación de que en la mayoría de los restaurantes turcos solo cocinan para el mediodía. Para la cena algunos tienen bandejas con lo que les ha sobrado de la comida, otros nada, pero todos te pueden hacer cosas a la brasa o la pizza turca, la pide.
Voy a cenar y hay un camarero en el restaurante que habla inglés. Lo curioso es que no sabe nada en inglés sobre los platos y la comida. Que me los dirá en turco. Afortunadamente sé como se dice trucha y se la pido. En todos los sitios te sirven siempre un plato de ensalada cortada en juliana. En este además me saca un plato con tres entrantes. Son muy buenos y la ventaja de no saber inglés culinario el camarero es que uno de ellos es una pelota de arroz y más cosas y la envoltura de esa pelota tamaño tenis parece que era estomago cosido. Si me lo hubiese explicado le habría dicho que no pero ya en el plato… Me saca el airan en un cacharro de cobre con una cuchara semiesférica. Le pregunto como se bebe y me dice que directamente de la cuchara. Me dio la impresión de que era como estar bebiendo en porrón pero a morro cuando bebía directamente del cucharón pero no pude comprobarlo con los otros comensales. Antes de marcharme le pedí que me escribiese el nombre de los entrantes. De dos de ellos no encontré la traducción y del que la encontré decía “albóndiga sensible”. ¿A ver si me he comido el alma de algún animal? Luego a Internet y al hotel. Mañana a Diyarbakir.
Sobre exhibicionismo. Hoy cuando iba al monasterio del azafrán, al pasar por el pueblecito que estaba en el camino había un grupo de pavos. A los machos les habían cortado o arrancado las plumas caudales, pero ellos no lo sabían e intentaban mostrar el poderío de su cola delante de las hembras. Me daban un poco de pena. Llega un momento de tu vida que tienes que darte cuenta que las plumas de tu cola o se te han caído o te las han arrancado. Y si tienes suerte te las han cortado, que es menos doloroso.

Para una foto más amplia de Deyrul Zafaran pulsar aquí.

Anuncios

5 comentarios to “21. Mardin.”

  1. LUIGI Says:

    Y eso va por ti Sr. Pavo!

  2. LUIGI Says:

    No por AL, sino por el Sr. Pavo!

  3. jose luis Says:

    eso va por todos

  4. LUIGI Says:

    que no José Luis, que yo me refiero a El Otro!

  5. jose luis Says:

    ah! claro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s