19. Midyat, segunda parte.

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Los puentes de Hasankeyf, el derruido del S.VIILos turcos de la furgoneta que me traían desde el monasterio de San Gabriel me dejan en Hasankeyf. El que no conducía ha estado todo el viaje intentando hablar con nosotros. Solo he logrado entender que tenía un sitio de Internet en Batman. A pesar de dedicarse a la informática no sabia qué era IBM. “O tempora, o mores!”
Hasankeyf.
Es un pueblecito a orillas del Tigris. Otra palabra que siempre me ha sonado mágica desde mi infancia. Tiene una fortaleza enorme con ruinas desperdigadas por todos los lados que demuestran la importancia que tuvo esta ciudad antes de la llegada de los otomanos, quizás debido al gran puente, del que quedan solo dos pilares, que atravesaba el río. Una característica especial es que muchas son casas excavadas en la roca. Y es una pena porque todo se esta cayendo. Quedan un par de iglesias bizantinas seguramente transformadas en mezquitas. Vaya, quedan las ruinas. Además pende sobre este lugar un proyecto de embalse del río que crearía una gran zona inundada. Quizás por eso no hacen nada, porque se va a perder de todas maneras. Y aunque aquí ahora la meteorología no es tan adversa estaba yo solo en aquella ciudad en ruinas. Es impresionante.
En el pueblo intento coger un minibús para regresar a Midyat. Paro a uno y me dicen que sí, que suba. A los 20 metros de arrancar paran para comprar pan, agua y refrescos. ¡Si que empezamos bien el viaje! Resulta que es un grupo parecido al que me recogió en Tatvan. Sacan el pan y lo reparten, uno a cada uno. Es del tipo “cañada” y se empeñan en darme también uno a mí. Es una pieza de unos 50 por 30 centímetros. Y además veo que todos empiezan a comer el que les ha tocado, o sea que no es para guardar. Y ellos venga que coja el pan y yo que no gracias. Al final uno corta un tercio y me lo da. Y me lo tengo que comer para no hacer un feo. Inmediatamente me dan naranjada. En los autobuses, además de que van por mejores carreteras, como son azafatos profesionales, no llenan el vaso del todo, pero estos son más generosos y te lo ponen hasta el borde con lo que tienes que decidir entre echártelo por los pantalones o bebértelo rápidamente con la boca llena de pan. Y después “turca cola” y luego una botella de agua. Al final piden dinero a todos porque por lo visto lo pagan “a escote”. Me cuesta bastante menos que el viaje normal y además he merendado. Si fuese en España pensaría que era un viaje del tipo Inserso o que vienen de algún acto político, pero aquí no lo sé. Al llegar a Midyat un chaparrón como el de ayer y vuelve a refrescar. Un rato en Internet y a cenar al mismo sitio. Hoy hay otro “baldado” en el sillón del restaurante. Uno gordo al que se le mueve la tripa como un flan con la vibración. Me recuerda al “orgasmatron” de Allen. ¿Porqué esa palabra se ha quedado en el vocabulario y ha desaparecido el “orgon” de Reich que estuvo tan de moda en los 60 o 70?

4 comentarios to “19. Midyat, segunda parte.”

  1. luisapa Says:

    Angel, soy Luisapa. Coño, que envidia te tengo…vas a pasar por el Ararat?
    Pasate a ver si está el Arca de Noe.

    Saludos y buen viaje

  2. Angel de Turquia Says:

    Luis, mundialmente conocido como Luisapa, pues si me he pasado por el Ararat pero solo para verlo de lejos y ya ves que lo comparo con tu querido Ocejon.

  3. luisapa Says:

    Buenas, Angel

    A ver si cuelgas alguna foto del Ararat. ¿Queda alguna catedral armenia por ahí? ¿Has pasado por alguna ciudad hitita? ¿Y por el monte ese de las cabezas…el de los seleucidas, como se llama…?

    Saludos y buen viaje

  4. Angel de Turquia Says:

    Luis, es que lo de las fotos lo hago cuando regreso en el ultımo articulo del viaje. La unica ciudad hitita en que he estado es la de Hattusa y eso lo vi en mi primer viaje que creo que fue en el 1992. Ahora si he visto ciudades que lo fueron pero nada mas. Lo de las cabezas ya lo leeras.
    Un abrazo

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