
Y ya llegó la hora de la partida.
Hemos contratado un taxi para que venga a buscarnos para llevarnos al aeropuerto.
El vuelo sale a las 13:15 y el taxi llega a las 9. Parece mucho tiempo, pero no hemos podido ni tomar café.

Y ya llegó la hora de la partida.
Hemos contratado un taxi para que venga a buscarnos para llevarnos al aeropuerto.
El vuelo sale a las 13:15 y el taxi llega a las 9. Parece mucho tiempo, pero no hemos podido ni tomar café.

Último día del viaje y esta vez de verdad.
El “housekeeping” nos dijo ayer que nos prepararía el desayuno a las 7 a pesar de que la hora oficial es a partir de la 8 y que el dueño del alojamiento nos pediría un taxi (“no hay que pagar nada, ni siquiera propinas”) para las 7 y media. Así que todo sobre ruedas.
(Este no ha sido el desayuno, que fue uno de Japón, pero aquí, sin ser maravilloso, estaba bien).

Hoy es el típico día de moverte de un sitio a otro que no tiene ningún interés, pero que es necesario. Y en nuestro caso todavía menor interés pues esta ciudad, Jorhat, no lo tiene y el viaje en avión no añade nada nuevo a diferencia de mis queridos viajes en tren donde puedo leer, escribir, dormir, ver algo del paisaje (no mucho viajando en clase A/C por la opacidad de los vidrios de la ventanas) y sobre todo observar el comportamiento del personal (en alguno casos padecerlo) y en muchas situaciones trabar temporales relaciones con ellos. Pero hoy hemos cambiado el trayecto de Jorhat a Calcuta por el avión. ¡Todo sea por la paz conyugal!
Este año hemos cambiado nuestro patrón del primer día de viaje pues hemos ido con transporte público (tren + metro) al aeropuerto ya que antes siempre nos llevaba nuestro hijo. Y el cambio ha tenido una sorpresa muy agradable: en la estación de ferrocarril me he encontrado con un amigo al que creía ya en el otro mundo. Todo ha resultado ser un error en la dirección de correo electrónico. Solo por ese encuentro ya ha merecido la pena llegar así a Barajas.
Las líneas aéreas turcas, las que nos transportan en esta ocasión, operan en la terminal T1 y ésta parece como de pobres comparada con la magnificencia de la T4. (more…)