Antes de irme a dormir entro en internet y una amiga me escribe para comunicarme que una amiga común, Almudena, ha fallecido de un derrame cerebral. Y me ha dejado triste, triste.
Fue compañera mía de trabajo, después se trasladó a Londres y acabó en Edimburgo donde tuvo dos niñas. Y fue una de las personas con mayor tesón que he conocido en mi vida. Lee el resto de esta entrada »
Cojo el mapa que me han dado en turismo, miro hacia donde está el sol para orientarme y descubro estupefacto que en lugar de ponerse por el oeste lo hace por el norte. Dado que no pertenezco a ninguna religión que me haga dar una interpretación esotérica a los fenómenos naturales o dudar de ellos y que además he estudiado ciencias, descubro, también estupefacto, que el mapa tiene la orientación E-O donde todos la tienen N-S. Y es que les ha debido parecer más fácil el diseño.
Por fin hoy ha dejado de nevar aunque lo ha debido hacer por la noche en las montañas cercanas y luce un débil sol.
Regreso a la ciudad desde Hida-no-sato y puedo por fin ir a un restaurante que recomienda la guía, pero que he encontrado hasta ahora cerrado. Sólo hay un plato: “ramen”. Una sopa de fideos que dicen que es de origen chino, pero algo muy habitual en este país. Estaba deliciosa y además con este frío entraba de maravilla.
Parece que mi cuerpo ya se ha estabilizado y esta noche he dormido como un tronco. Además no tiene mucho sentido madrugar si todo está cerrado a primeras horas de la mañana y además hace un frío que pela.