11. Tristeza.

by

Centaurea cyannusAntes de irme a dormir entro en internet y una amiga me escribe para comunicarme que una amiga común, Almudena, ha fallecido de un derrame cerebral.  Y me ha dejado triste, triste.

Fue compañera mía de trabajo, después se trasladó a Londres y acabó en Edimburgo donde tuvo dos niñas. Y fue una de las personas con mayor tesón que he conocido en mi vida.

Hacía años que no nos veíamos pues sus vacaciones familiares en Madrid coincidían con las mías en mi pueblo, pero mantuvimos siempre contacto, primero, escaso, por correo y luego, gracias a internet, con frecuencia.

Era la amiga a la que hacía referencia en este blog cuando decía que si tenía alguna duda en inglés sabía a quien acudir.

Almu siempre me hablaba de sus hermanas y hermanos. Ponía tanta pasión en ese amor fraternal que siempre pensé que me hubiese gustado tener una hermana así.

Si el día en Madrid era espléndido aprovechaba la climatología para enviarle una nota y darle envidia. Si solo hubiese tenido mi información hubiera creído que el cielo era siempre azul y el ambiente primaveral.

Cuando le dije el año pasado que venía a Japón me contestó: “Japón!, te estas haciendo un poco ‘posh’, no? Y qué vas a hacer en un pais tan bonito (y tan requete caro)?”.

Antes de empezar este viaje le dije que me venía de nuevo a Japón y que había visto el jardín vertical de La Caixa en el Paseo del Prado del que en una nota me había hecho un encendido elogio. Me contestó que se acordaba de mí cuando sus hijas le hacían preguntas sobre palabras y cuando veía programas de viajes maravillosos.  Y guardé su nota pues quería contestarla desde aquí y preguntarle sobre la pronunciación de un autor inglés que había leído recientemente.

En una nota me decía: “los minutos de cada día son como polvo de oro”. Una poética manera del “carpe diem”. Esa frase me hará recordarla mientras viva.

Anuncios

2 comentarios to “11. Tristeza.”

  1. Sonia Says:

    me produce tristeza tu articulo, pero lo que has escrito “es Almu”.

  2. Marisa Says:

    A pesar de que me dijiste que había muerto en persona, a pesar de que hace ya tiempo que ocurrió, lloro al leer tu comentario. Quienes tuvimos la suerte de conocer a Almu, aunque actualmente no supiéramos nada de ella, al tener también la suerte de leer su semblanza escrita por ti, no podemos por menos que emocionarnos y mas si se es una llorona nata como yo. Cuídate Ángel. Somos muchos también los que te queremos a ti.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s