Angela Merkel no disfruta como mujer de ninguna de las «consideraciones» de que disfrutan ocasionalmente las mujeres. Por el sector machista no obtiene los miramientos que se aplican a las mujeres jóvenes y agraciadas como algunas de las recientemente elegidas en España sin capacidad ni méritos visibles. Por el ala feminista no consigue los halagos que casi cualquier mujer consigue cuando hace algo notable. Por la derecha su carácter y su rapidez de decisión no tiene el aprecio que cualquier chulito consigue. Por la izquierda sólo se le valora su insensibilidad «social» y su firmeza «masculinizada».
Nadie parece puntuar que es la persona que en momentos difícilísimos para su país consigue una unión de los dos grandes partidos en sus tres Gobiernos sucesivos. Es posible que aquí algún botarate diga que consiguió algo fácil como la unión de la «casta», pero hay que destacar que en España no se alían ni los brahmanes ni los parias.
También hay que decir de ella que criada en el exigente Estado comunista de la RDA no parece haber sido captada por la Stasi y que su pasado de «activista» anticomunista con conocimiento interno de causa le hacen proclive a ataques fáciles de enemigos
que no dicen porqué lo son.
Merkel.
02/07/2015Regeneración en los sindicatos.
30/06/2015Se habla mucho de la indefensión de los trabajadores en España y de la pérdida de derechos en el ámbito laboral y en otros. Se citan muchas razones, pero no he escuchado hasta ahora una que me parece esencial. Soy de los que antes de buscar razones fuera de casa las busca dentro. En España hay muchos sindicatos algunos de ellos incluso atrabiliarios y unos cuantos amarillo limón con capa de otros colores, pero hay dos importantes: CC.OO. y UGT. ¿Hasta cuando? ¿Porqué no un solo gran sindicato de clase fuerte, democrático y eficaz que hable fuerte donde tiene que hablar y no pretenda sustituir ni ser correa de transmisión de los políticos afines?
¿Alguien puede explicar los relevos personales en CC.OO. si no es por voluntad del cada vez más irrelevante P.C.E.? ¿Se puede saber la razón de la permanencia de unos líderes sin aciertos mencionables? ¿Pueden explicar los muchísimos sindicalistas esforzados de que manera la pérdida de matices «ideológicos» en un sindicato unido sería mayor que la ganancia derivada de la unidad? ¿A nadie avergüenza que incluso Podemos pretenda crear estructuras paralelas porque los sindicatos actuales son poco democráticos y eficaces?
Ahora que tanto se habla de regeneración.
29/06/2015Hace más de cien años que Joaquín Costa, a quien muchas razones me hacen cercano, hablaba de regeneración. Claro que parece como si en algunos aspectos de los que más le preocupaban el avance hubiese sido escaso en más de un siglo. Costa se refirió poco a temas industriales en una España mayoritariamente rural. Sin embargo, en otros aspectos muchos de las propuestas etiquetadas hoy como radicales quedarían muy por debajo de las suyas.
Como ejemplo ésta «Cambio radical en la aplicación y dirección de los recursos y energías nacionales (presupuesto volcado en educación, colonización interior, obras hidráulicas, repoblación forestal, investigación científica, etc.).» O esta otra «renovación de todo el personal gobernante de los últimos veinticinco años, sin excluir la representación actual del poder moderador…». También me parece interesante la ucronía de conocer su opinión sobre el sistema judicial español actual, cuando otra de sus propuestas decía «Creación de un poder judicial digno de su función.»
Devaluar a Carmena.
20/06/2015El peor error que podría cometer Podemos y compañía es devaluar a Manuela Carmena. La alcaldía de Madrid ha sido un triunfo de Carmena, no de Podemos, como puede verse por comparación con la Comunidad de Madrid.
Aún recuerdo las muchas veces y a las muchas personas a las que he oído decir que Madrid era una ciudad conservadora Lee el resto de esta entrada »
Democracia low-cost.
18/06/2015Que quien gestiona un presupuesto de miles de millones de euros tenga un sueldo bajo es una injusticia. Que la alcaldesa Carmena tenga un sueldo menor a la juez Carmena – y, sin señalar, a centenares de los funcionarios de su Ayuntamiento – puede ser un símbolo agradable a algunos, pero soy de los que creen que es un disparate. Siempre he creído que los sueldos públicos deben fijarse desde la máxima responsabilidad y de ahí hacia el menor con un abanico salarial digno y razonable (¿1 a 4 a la albanesa?, ¿1 a 8?). Cualquier otra cosa es estimular comportamiento poco éticos y hacer frágiles a los electos ( y a los funcionarios) frente a las tentaciones de los gúrteles. He oído la repugnante expresión «nosotros no somos como ellos» como razón para dar por hecho que con un sueldo mínimo no habría corruptelas entre los recién votados y soy incapaz de creerla porque hasta ahora he visto listas cerradas con componentes elegidos no se sabe cómo y personas con una incontinencia verbal que de producirse en persona y no tras Internet hubiera ocasionado reyertas graves. No hay en el Consistorio de Madrid «hombres nuevos» sino diferentes y Zapata puede ser un buen alumno y una persona simpática para ir de excursión, pero no hubiese sido elegido en mi círculo porque es un claro estúpido (según la explicación de Cipolla) y no sabe que la libertad de expresión no ampara las ofensas a personas. Las ideas son refutables y argumentables y muchas de ellas asquean y hay que decirlo, aunque haya ideas fuerza sobre las que hay un amplísimo consenso y su contraargumentación debe ser poderosa para tener credibilidad. Pero las personas son respetables – sí, sí, hasta los fachas, Zapata – y la ofensa directa no es compatible con el humor negro ni, al menos para mí, con el trabajo distrital. Dimitir también es loable en los activistas.