Democracia low-cost.

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Que quien gestiona un presupuesto de miles de millones de euros tenga un sueldo bajo es una injusticia. Que la alcaldesa Carmena tenga un sueldo menor a la juez Carmena – y, sin señalar, a centenares de los funcionarios de su Ayuntamiento – puede ser un símbolo agradable a algunos, pero soy de los que creen que es un disparate. Siempre he creído que los sueldos públicos deben fijarse desde la máxima responsabilidad y de ahí hacia el menor con un abanico salarial digno y razonable (¿1 a 4 a la albanesa?, ¿1 a 8?). Cualquier otra cosa es estimular comportamiento poco éticos y hacer frágiles a los electos ( y a los funcionarios) frente a las tentaciones de los gúrteles. He oído la repugnante expresión “nosotros no somos como ellos” como razón para dar por hecho que con un sueldo mínimo no habría corruptelas entre los recién votados  y soy incapaz de creerla porque hasta ahora he visto listas cerradas con componentes elegidos no se sabe cómo y personas con una incontinencia verbal que de producirse en persona y no tras Internet hubiera ocasionado reyertas graves. No hay en el Consistorio de Madrid “hombres nuevos” sino diferentes y Zapata puede ser un buen alumno y una persona simpática para ir de excursión, pero no hubiese sido elegido en mi círculo porque es un claro estúpido (según la explicación de Cipolla) y no sabe que la libertad de expresión no ampara las ofensas a personas. Las ideas son refutables y argumentables y muchas de ellas asquean y hay que decirlo, aunque haya ideas fuerza sobre las que hay un amplísimo consenso y su contraargumentación debe ser poderosa para tener credibilidad. Pero las personas son respetables – sí, sí, hasta los fachas, Zapata – y la ofensa directa no es compatible con el humor negro ni, al menos para mí, con el trabajo distrital. Dimitir también es loable en los activistas.

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4 comentarios to “Democracia low-cost.”

  1. LaOtraMarisa Says:

    No sé Eseelsoles, las mayores trampas que se han hecho parece ser que han sido en época de sueldos más bien altos. Estoy contigo en que tampoco tienen que ser tan bajos los que pretenden ponerse, pero creo que la corrupción no está en la cuantía del sueldo, sino en la naturaleza de cada persona.

    No creo tampoco que fuera yo capaz de aguantar las bromas del tipo Zapata ni en una excursión, y no es que yo sea precisamente remilgada.

    Por último, aplaudo sin reservas tu última frase: dimitir también es loable en los activistas y añado más, es más loable que quedarse y produce más confianza en quienes les han votado, e incluso entre sus compañeros.

    • eseelsoles Says:

      No me pronuncio sobre si el sueldo de la alcaldesa es alto o bajo en valor absoluto sino comparativo. Que haya en el Ayuntamiento de Madrid centenares de funcionarios con mayor sueldo que la alcaldesa es algo que transmite que los cargos electos cuestan (¿y valen?) poco y hace pensar en esa idea tan contraria a lo que debe ser de que sólo los ricos puedan hacer política. A mi parecer eso sólo sería sensato si el nuevo Consistorio pretendiese bajar los sueldos de los funcionarios importantes hasta el nivel de la alcaldesa. Tampoco creo que la alcaldesa deba tener un sueldo menor al que tenía cuando era juez.

      • LaOtraMarisa Says:

        No sé, tal vez es que yo estoy en el guindo, pero si desaparecen los sueldos astronómicos de los abundantes contratados a dedo como asesores, quiero pensar que esta gente es “voluntaria” de la política, no profesional de la política y veo razonable que no comparen sus sueldos con los funcionarios que son los que se supone que, siguiendo las instrucciones de esos voluntarios, deben hacer realmente el trabajo y no me parece mal que su sueldo esté más condicionado por la importancia de la tarea que ejecuta.
        Y la verdad, comparar con el sueldo de un juez que ha hecho una oposición, que sí es un funcionario, un profesional de algo, con el de alguien que se presenta a unas elecciones por un ideal, sin ambición de hacer eso su carrera profesional, no lo veo razonable. Déjame ser ilusa, déjame creer, mientras no me demuestren lo contrario, que esos cabeza de lista, que son en realidad los que hemos elegido, están ahí cumpliendo un ideal. La bofetada ya la me la daré yo misma, o me la darán ellos, no sé..

  2. Carmen Says:

    Perfecto, me identifico con todas las tesis que se sostienen en este artículo: completo, claro y conciso

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