
Peresean
Peresean.
La primera vez que me topé con esa palabra fue en la lectura inicial de la guía de viaje. Lo definía como “un arte marcial típico de Lombok, en la que los contendientes desnudos de la cintura para arriba, pelean con palos y con escudos de cuero. El ganador es el primero que le hace sangre al otro”. Lee el resto de esta entrada »
En el viaje nos han vuelto a ofrecer “bantal” (hemos aprendido el nombre de la pasta de arroz y plátano) y fresas que son la especialidad hortofrutícola de Sembalun, junto con el ajo. Afortunadamente no nos han ofrecido de este último.
Esta mañana pensaba en qué poco considerados son estos muslimes: por lo menos el sábado, el “Sabbat”, el día sagrado judío, se podían refrenar un poco. Pues nada, a las seis han empezado a cantar y no han parado hasta las siete. O más.
Encuentros.
Como a pesar de perdernos durante una hora y salir tarde de excursión por la charla con Johannes hemos llegado demasiado pronto al puente y nos queda mucho día por delante decidimos seguir el camino pues el informador del RIC nos dijo que iba a parar al villorrio de ayer: Desa Belig. Se lo preguntamos a la joven lavandera y nos dice que sí, que sigamos el camino.