
Camino de la siguiente visita hacemos una breve parada en Dipkarpaz, antes Rizokarpaso, y mucho antes Karpasia, ciudad que según la leyenda fue fundada por el rey Pigmalión, nada menos.

En este pueblo, el más importante de la península de Karpaz, hay una iglesia ortodoxa bastante grande y en buen estado, aunque cerrada, y una mezquita que parece más moderna (quizás post-1974) y también grande.
Hoy visitaremos lo que en el folleto del circuito llama genéricamente “Karpaz”. Y dice que se visita el monasterio de San Bernabé y el santuario del monasterio Apostolos Andreas y Ayias Trias, pero nada sobre ese nombre tan sugestivo, “Karpaz”, y más todavía si es en griego “Karpasia”, que me recuerda al “Carpacia” y su príncipe Laurence Olivier en “El príncipe y la corista”. Que no me olvido de Marilyn.
Desayuno estupendo. A pesar ello seguro que alguno se quejará.
Se sale de la T1 y a esas horas de la mañana las carreteras de entrada y salida de Madrid van llenísimas, pero nos lleva nuestro hijo como otras veces por extrañas carreteras y llegamos sin ningún contratiempo.