Muchas veces me ocurre que escucho palabras que debieran crearme una emoción y no lo consiguen. Por ejemplo:
– Nunca me ha parecido amenazante (sé que lo es) el «ejército del aire».
– El pasado año cuando el Ministro del Interior pronunciaba siempre engolado lo de «cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado» con énfasis laudatorio y a destiempo nunca me convencía; me venían ideas de cuerpos exánimes, sin fuerzas porque las fuerzas iban por otro lado (¡Póngame las fuerzas aparte que son para otros cuerpos!) y propias de la seguridad del Estado, cuando tan necesitados estábamos de seguridad los ciudadanos en un Estado en el que sus componentes (sus órganos de gobierno y sus poderes) se mordisqueaban entre sí, o no se reconocían parte de él aunque aceptasen sus cómodas prebendas.
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Contrasentidos.
13/01/2021¿Previsión para qué?
11/01/2021Queda una gran cantidad de nieve que setenta y dos horas después del comienzo de la nevada no se ha comenzado a recoger y hace mucho frío, a pesar de ello mi Ayuntamiento, mi Comunidad y mi Gobierno están en bragas. Los meteorólogos lo habían advertido.
No me quejo, con una palita de playa y una cucharilla de café he conseguido llegar a la calle.
Lo secundario.
25/12/2020Lo esencial es que la vida tiene efectos secundarios que son de los que nos ocupamos. De los primarios se encarga el gen egoísta.
(more…)Mascarilla 6/n.
24/12/2020En el espejo:
No te reconozco.
Será por la mascarilla.
¿Quien eres?
Si tu eres mi reflejo, es evidente que soy yo.
¿Yo qué más?