2. De Madrid a Nagoya pasando por Frankfurt, primera parte.

23/06/2009 by

Comienza el viaje y todos son buenos auspicios en éste que ya he definido como mi “viaje primaveral”.

Ayer hubo un accidente importante en el aeropuerto de Tokio: un avión de carga se incendió y por esa causa quedaron cerradas parte de las pistas con los consiguientes problemas. Pero este año no vuelo a Tokio sino a Nagoya.  Cuestión de precios. Lee el resto de esta entrada »

1. Me voy.

22/06/2009 by

Siempre busco excusas para volver a marcharme. Esta vez las encontré nada más regresar de mi viaje a la India de final de año pasado.

En caso de peligroVolvía de la agitación que supone en aquel país las elecciones y en ese caso pasé por tres estados que las tenían. La música atronadora, los vehículos repartiendo consignas sin parar, banderas y banderines por todos los lados,… e incluso en Delhi fiesta en un sábado por ser día de voto. Y llegué a la patria mía y creí que las cosas estarían más calmadas: el alcalde de Getafe dice que el que vota a los otros es un “tonto de los cojones” (gran revuelo de los que se sintieron aludidos, que curiosamente miran para otro lado cuando es alguien de su cuerda el que desbarra), el de Esquerra dice lo del Borbón, pero lo que ya me hizo comprar el billete para venir a Japón fue como siempre un cardenal. Lee el resto de esta entrada »

Sugerencia para legisladores.

09/06/2009 by

A los delincuentes notables en vez de juicios hay que someterlos a elecciones.

Las razones falsas.

21/05/2009 by

Decir que la razón de la actual crisis es la avaricia es tan idiota como decir que la razón de las violaciones es  la lujuria. En ambos casos es preciso un elemento esencial para que se produzca la desgracia y el delito: la falta de control.

P.S. Me parece extraño que sean políticos (los que tenían que controlar) los que mencionan como causa uno de los tan en desuso «pecados capitales».

Por ejemplo, Camps.

19/05/2009 by

Si crees que mereces la buena presunción, será para los jueces, no para mi opinión. Te han herido de muerte con espada textil y aunque vuelvas con suerte a las urnas gentil, te veremos de nuevo como el tonto sutil, ese que quiere un huevo al donante servil. Bien se merece el horno tu imagen de tergal, por aceptar soborno como prenda habitual. En estas ocasiones se echan mucho de menos otras graves sanciones dictadas como un trueno: Un buen castigo físico, setenta latigazos o venderte en el Índico y rescatarte a plazos. Pues tu mal ya está hecho, no tiene solución. Nos dejas en el pecho la peor opresión. La de creer que estamos en las peores manos y hagamos lo que hagamos no podremos librarnos, que estas cosas nos pasan porque somos humanos. Los tuyos todo enrasan, es que son como hermanos, llenan una explanada si tú los necesitas, y no te digo nada si te vas de rositas.