Resulta que la palabra “coda tiene dos acepciones según el diccionario de la RAE y que ambas sirven para mi artículo.
1. f. desus. cola1. En Aragón, u. c. rur.
2. f. Métr. Conjunto de versos que se añaden como remate a ciertos poemas.
Coda arquitectónica.
El castillo de Himeji tiene toda su estructura de madera pero los cimientos y las murallas son de piedra. Parece que en la región había un gran problema con la obtención de piedras para su construcción e incluso hay una leyenda de una buena señora que donó su piedra de moler para hacer la muralla. (more…)
Himeji.
De Kioto a Himeji.
La guía dice que fue la primera capital del Japón. Parece que hasta el siglo VII el país no tuvo una capital fija y permanente pues según los tabúes sintoístas –las religiones son todas igual de científicas y racionales- creían que cada vez que un emperador moría debía cambiarse la capital de lugar. Cuando llegó el budismo se acabó la costumbre y así a mitad del siglo VII se quedó la capital aquí. Pero esto solo duró 75 años pues un sacerdote llamado Dokyo (nombre que escribo para las madres jóvenes que buscáis nombres para vuestros hijos y ya estáis hartas de Kevin, Koldo y Kilyan, y que como os gusta con “k” pues éste la tiene), pues el susodicho cura sedujo a la emperatriz y estuvo a punto de usurpar el trono. Y entonces se decidió mover la corte a otro lugar lejos del poder del clero.
Al regresar de mi excursión a Nara he estado escribiendo unas notas en el PC de la recepción. No es propiamente una “recepción” sino un cubículo que comunica con la entrada donde hay dos PC portátiles y conexiones para los que traen el suyo. Es un lugar incómodo, y, peor, muy frío. Además hay unas jovencitas francesas que a veces están allí y que fuman como demonios. Sólo porque el dueño no se preocupa de vaciar el cenicero no volveré a este hotel. En el de Tokio de una categoría similar no se fumaba. Y el lugar apesta.