Continuación de Miyajima.
Ya no me preocupa el circuito de las seis horas. Ni podría hacerlo, así que me voy a comer a un restaurante que recomienda la guía. Allí pido también la especialidad: hiroshima-fu kaki-iri kurawanka-yaki. (Que es muy gracioso cuando intentas decírselo al del restaurante leyéndolo de la guía y equivocándote a la tercera sílaba. Claro, no te dejan acabar y te dicen que te sientes que ya saben lo que quieres). Para los que conozcáis la cocina japonesa este nombre tan largo es un okonomiyaki de estilo hiroshimés con ostras. (more…)
Tras las abluciones y todavía maravillado por las prestaciones de este hotel me voy a desayunar, que además está incluido en el precio. Y parece mentira que den ese desayuno. Todos los clientes gente joven con aspecto de irse a trabajar, muy arreglados y comiendo veloces. Echo ojeadas a mi alrededor para ver como se desenvuelven con las distintas piezas, pues aunque aquí hay más herramientas solo utilizan los palillos.
La estación de Hiroshima ya te muestra que vas a estar en una gran ciudad. Hay dos salidas y como te equivoques, el paseo de penitencia es considerable. Hay que coger la sur. Hay incluso una oficina de información turística en cada salida. Allí me vuelvo a encontrar con la eficacia japonesa. La empleada habla inglés, los mapas están también en inglés y son una maravilla y sus explicaciones también. Además parece que estuviese esperando mis preguntas. Sí, ya sé que todos los turistas tenemos las mismas dudas, pero ¿por qué no hacen lo mismo en todas las oficinas de información turística del mundo?
Esta noche había nuevos huéspedes en el ryokan. Dos parejas de japoneses. Así al llegar esta mañana al comedor para desayunar ya estaban las mesas preparadas y como yo era el primero les he echado un ojo: en una había dos desayunos como el mío de ayer y en la otra uno diferente y en la mía como el de las alemanas de ayer. Eso quiere decir que tenía un huevo frito y un trozo de pescado además de la sopa, el arroz y un par de cuenquecitos más. Le he preguntado a la señora si para comérmelo debía echar el huevo al arroz o al revés. Que como quisiera. Yo lo que realmente quería saber es como se lo hubiese comido un japonés y como lo partía con los palillos sin utilizar los dedos. Pues no me ha entendido.