Desayuno en el hotel. Compartimos la mesa con una joven pareja belga. Ella habla un buen castellano aprendido en Madrid.
Entre un par de opciones nos decidimos por visitar el mercado de jade. Está situado en el llamado “barrio de los monjes” por la gran cantidad de monasterios que hay. Llegando a él se me acerca un novicio con el ánimo de hablar en inglés. Lleva un cuaderno de “Vista”. Lo está aprendiendo en una academia cercana. Lleva 12 años metido en esto. En la vida monástica, quiero decir, no en lo de “Vista”. La primera foto de la primera crónica de este viaje es la de este encuentro. (more…)
Del tren al hotel. Es reconfortante volver a una ciudad porque al llegar ya sabes como es y si tu hotel está cerca o lejos de donde has llegado e incluso el precio que tienes que pagar por el transporte. Y si además el hotel te gusta y tienes reservada habitación, el éxito de la llegada es total.
Es la cima más alta de Birmania con 5889 metros de altitud. Para llegar hasta allí primero hay que ir a Putao. Según la guía un japonés y otro escalador alcanzaron la cumbre por primera vez en 1996. Se ha creado una reserva protegida alrededor de esta montaña. Se necesitan 25 días para ir desde Putao (adonde no puedes ir) hasta la última aldea que hay antes del pico. Desde la aldea otros 9 días hasta el campamento base. E imagino que harán falta otros tantos días para volver. Total unos tres meses. Pues ya están ofreciendo paquetes organizados para ir allí. Por un pastón. A cambio verás una de las zonas más puras del Himalaya.
El amanecer ha compensado la cutrez del vagón. La luz, por otra parte, muestra el mal estado general del material. Está sucio y viejo aunque no quedan rastros de vida de los insectos que anoche cubrían el techo. Es que el choque entre lo esperado y lo hallado ayer por la noche fue terrible.