Último desayuno en el hotel de Rangún. Hemos concertado un taxi a las 10 y media de la mañana para ir al aeropuerto, pero madrugando un poquito nos dará tiempo de hacer un par de cosas.
Botataung.
No sólo es la tercera pagoda que hay que ver en Rangún, es que además tiene una serie de cosas que la hacen diferente del resto. La más importante es que tuvo ocho cabellos de Buda durante seis meses nada menos. Claro que luego se distribuyeron por diferentes partes y aquí se quedó uno solo. Pero no es como lo de los dientes, que éste no es una réplica. (more…)
Estupendo desayuno. Es la mejor manera de comenzar el día. Se desayuna en un comedor del primer piso que da a la calle. Las casas de enfrente, todas de siete alturas, más el garaje, o lo que sea, son cada una de su leche, pero como sólo tienen unos tres metros y medio o cuatro de ancho y además están pegadas una a otra sin ningún patio entre ellas, dan un toque especial al conjunto. Todos los primeros tienen rejas e incluso algún cuarto y sexto. Habrán visto la película del hombre araña. Es algo que me sorprende de este país. Da la sensación de seguro, la gente maneja en la calle grandes fajos de billetes, pero no he visto más rejas en mi vida.
Hoy va a ser un día especial porque hemos roto la UTV (Unión temporal de Viajes). Maria Jesús va camino del lago Inle y nosotros regresamos a Rangún.