Ayer por la noche cortaron la luz en la zona donde está nuestro hotel. Pusieron en marcha un generador pero nos advirtieron que a las ocho se apagaba así que a esa hora a la cama. No nos fue mal porque hoy teníamos que madrugar para hacer la excursión prevista y aunque han pasado menos barcas a motor que ayer por el canal, a las cinco de la mañana ya ha empezado el desfile.
La excursión vuelve a ser en barca de motor. La señora nos recomendó un mercado que estaba fuera de los circuitos habituales.
Cuando descubres un lugar muy especial, aunque no llegue a la categoría de paraíso, tienes tendencia a contarlo a todo el mundo. (more…)
Marisa había leído en el libro de testimonios del hotel de lo que habían escrito otros huéspedes que el único defecto era el ruido. Es que está situado al lado del canal que sale (o entra) del lago. La galería donde estoy sentado escribiendo el borrador está a unos cinco metros del agua. Y a las cuatro y pico de la mañana ha pasado una barca a motor. Luego a partir de las cinco y media ya ha sido continuo. La dueña del hotel, que se las sabe todas, nos ha dicho, sin preguntarle, que hoy había muchas barcas porque era día de mercado aquí.
Este lago, sus alrededores y especialmente la ciudad de Nyaungshwe son uno de los destinos favoritos de cualquier visitante a este país.
El bus llega a Shwenyaung y te deja en la carretera en el cruce con la carretera a Nyaungshwe que es a donde debemos ir. Es como si parases en Villanueva y Geltrú para ir a Geltrú y Villanueva. Me parecía curioso este cambio de la primera sílaba a la última para designar a dos pueblos cercanos y de paso llevarte a la confusión. (Yo los llevo apuntados en un papel para que cuando pregunte no me envíen a donde no quiero ir).
Después del magnífico desayuno que nos deja el cuerpo y el espíritu (ya sabes, las neuronas y las sinapsis) preparados para nuevas aventuras (un desayuno de “mohinga” ralamente ayuda) nos vamos al centro de Rangún.