Normalmente escribo por la noche después de cenar pero hoy hemos acabado pronto la visita turística y me puedo sentar en el porche de este bungaló a escribir mientras va cayendo la tarde. Lo único malo es que el sonido de la naturaleza se ha cambiado por el del cepillo eléctrico y la radial pues están construyendo unos alojamientos al lado del nuestro. Incluso me ofrecieron cambiar la habitación pero es que además del engorro de volver a empaquetar todo por una sola noche me temo que el sonido penetrante de estas herramientas llegue a todas partes. (more…)