Hoy rompiendo la costumbre no nos lleva nuestro hijo al aeropuerto. La verdad es que en Madrid hay un servicio estupendo de transporte público para acceder a él. El problema es que desde nuestra casa tenemos que coger un tren, luego otro y finalmente el metro. Y cuantos más pasos hay más incertidumbres. O sea más posibilidades tienes de que falle algo, cosa que hoy no debería suceder. El primer tren lleva mucho retraso y teniendo en cuenta de que es (o era) la línea con mayor frecuencia de convoyes de toda Europa, 20 minutos supone algo fuera de lo normal, comparado con los 3 a 6 que es lo habitual. Pero el resto ha sido coser y cantar. (more…)