He dormido como un tronco. Y la tienda daba gusto. No solo me la plantaron ellos, sino que me pusieron un colchón de verdad y me hicieron una cama con sábanas limpísimas y mantas. La toalla más limpia de todo el viaje. Una botella de agua con vaso. Pastilla de jabón y champú. Vaya, como una habitación de lujo pero en iglú.
Iba a decir que la toalla estaba pulquérrima porque es un superlativo que tenía ganas de usar y si no lo hago ahora no voy a tener más oportunidades de hacerlo en este viaje. Pero quizás sea excesivo.
La noche era tan bonita que me hubiese quedado a dormir sin tienda aunque dada la cantidad de bichos atacantes que me he encontrado estos días quizás no hubiese sido muy conveniente.
Me he levantado tempranito. El sol iluminaba las montañas que estaban enfrente y a la derecha, donde se veían grandes cascadas a lo lejos. A mi izquierda la llanura de Bangladés. Ayer por la tarde el sol se ocultó por esa llanura y los últimos rayos iluminaban todas las manchas de agua que cubren el país. Fue un gran espectáculo. Y como preveía en Technicolor ®. (more…)


