34. Shillong, día 1.

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Llegamos a Shillong mi compañero y yo. Y el japonés gracias a nosotros. Le preguntaban si se quedaba en Shillong y solo sonreía. Ayer le pegunté si conocía los caracteres árabes para viajar a Irán. Y también sonreía. No sé donde irá a parar.

El tripuriano nos para un taxi para que nos lleve al hotel que está en una zona que se llama Police Bazar. Y nos dice cuanto tenemos que pagar: 10 rupias cada uno. El ”japo” –como dicen en las pelis americanas- nés no sabe a qué hotel ir pero se viene conmigo. Llegamos a la plaza central del Police Bazar y le digo que nos lleve al hotel que le dijimos al contratarlo. Si queremos ir al hotel tenemos que pagarle el doble. Y según mi mapa está al lado y encima es lo que habíamos pactado. No hubo bronca porque no me contestó. Esta noche también he tenido otra con un sujeto que no me daba el cambio después de tomar un té. Pero a los indios no se lo hacen. O se creen que los extranjeros somos idiotas o han pasado por allí varios idiotas que les ha dado lo mismo lo que les han devuelto.

Miro en varios hoteles y al final voy al que recomienda la guía. Un acierto. Es más caro de lo habitual pero está muy limpio y bien dotado. Y obtengo un pequeño descuento. Es que en los hoteles siempre regateo pero no siempre con éxito. Depende de la oferta y la demanda, de las armas que tenga de regateo y del sentido comercial del recepcionista.Venta de cerditos en Shillong.

Meghalaya.
Significa en meghalayés “por encima de las nubes”. Precioso nombre. Fue creado como estado a partir de Asam en 1972. Es un territorio montañoso, de clima más frío que Asam. Tiene dos lugares que son los más lluviosos del planeta, y uno, Cherrapunjee, lo quiero visitar. Como la lluvia se concentra de abril a septiembre se crean entonces grandes cascadas. También tiene alguna de las cuevas más largas de Asia.

A Meghalaya lo llamaron los británicos en le siglo XIX la “Escocia del este” e hicieron de Shillong su capital colonial.

En el artículo de los estados del nordeste decía que aquí hablan bengalí, asamés, khasi y garo y que el 86% de la población pertenece a alguna minoría étnica que son principalmente los jaintia, pnar, khasi y garo. Algunos de éstos tienen un sistema matrilineal de herencia y los niños llevan el apellido de la madre. Como el presidente del gobierno español.

De Shillong dice la guía que era una estación de montaña y que se ha transformado en una ciudad típica india moderna, pero que todavía tiene encanto y un ambiente fresco. Así me esperaba algo como Darjeeling, y algo tiene, pero me gustó más aquella.

Aquí ya veo algún extranjero después de muchos días sin ver ninguno, pero muy pocos. Algunos calcutanos, también como en Darjeeling, que han venido aquí a pasar frío. Van tapados como si estuviesen en el Polo Norte aunque el ambiente solo es fresco y eso apenas por la noche. También como allí se ven hombres con cargas imposibles sujetas por la frente.

Me voy a la oficina de turismo de la India para pedir información de un par de sitios a los que quiero ir. Un letrero en la puerta dice que cierran a las 14:00 y son las once y media y ya me los encuentro en las escaleras. Me recomiendan que vaya a las oficinas del turismo de Meghalaya. Allí una funcionaria aburrida solo intenta venderme unos recorridos que organizan ellos pero que a mí no me interesan. Las únicas oficinas de turismo que han funcionado bien han sido las de Calcuta y la de Agártala. Las demás una pena.

Me voy a comer a un restaurante que recomienda la guía. Elijo un plato que no había visto nunca. El camarero solo me explica que es verde lo que yo entiendo que significa que son vegetales Primero me ponen una ensaladita que está tan buena que me la como enseguida y me la sirven tres veces. Para acompañar uno plato de encurtidos y otro de cebollitas en vinagre ambos deliciosos. Y cuando llega el plato resulta ser la mejor comida de todo el viaje y uno de los mejores de toda la India; son vegetales pero además todo con una salsa verde, desconocida pero buenísima. Y me cuesta lo mismo que donde el ladrón de Guwahati, pero aquello era un figón y esto un verdadero restaurante con camareros uniformados.

En las calles muchas mujeres llevan un trapo de cuadros escoceses y además puesto por encima del hombro como los escoceses. Y ya en plan derrochón, después del hotel y el restaurante me doy un homenaje (creo que no empleaba esa expresión desde que hace un par de años estuve en Diu y cené opíparamente y con cerveza) y entro en una pastelería que ha sido la más cara de la India. Con lo que me cuesta el té y un pastel, algunos días he desayunado, comido y cenado. No volveré porque el té, al margen del precio, es de bolsita. Encima en una mesa cercana hay unos occidentales angloparlantes que gritan como si estuviesen solos, sordos y hablando a distancia.

Doy una vuelta por un mercado. Increíble la cantidad de gente que hay y los estrechas que son sus calles. La sección de carne está muy bien surtida y hay varios puestos con casquería diversa. Carnicerías en Shillong.

En la zona de ese mercado salen varios autobuses a poblaciones cercanas. Voy a interesarme por los horarios pero no hay ninguna oficina de venta de billetes así que ya veremos si la información que obtengo a base de preguntar en la calle es buena o no.

Bellas carniceras.

Esta noche dicen en las noticias de la tele que han ganado los laboristas en Australia. Pienso en que tipo de reacción habrá habido en España, si la ha habido.

Y me decido a llamar al comando nepalí que conocí en el tren de Calcuta. Hablo con su hija y se alegran muchísimo. Me dice que vendrán a buscarme mañana por la mañana al hotel.

He estado en internet y había recibido una nota de un amigo suyo que me escribía porque estaban preocupados porque no sabían nada de mí. Lo curioso es que el correo lo había clasificado como spam.

Para acabar un ripio:

Veremos que me depara Meghalaya.

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2 comentarios to “34. Shillong, día 1.”

  1. Pili Says:

    Hola Angel:
    Hasta hoy no he podido leer tu reprimenda.
    Una no ha ido a “escuela de pago”.
    Como ves soy escueta y no pongo gomas
    Un abrazo

  2. Angel de la India Says:

    Pili, que no era una reprimenda. Al revés. Es que era una frase, la tuya, muy bien construída, pero que me obligó a leerla varias veces.
    Es que uno con los años pierde agilidad mental. Bueno, mental y no mental. Y lo que es carencia de uno, mi carencia, parece que se la quiera achacar a los otros. En resumen, tu frase bien, mi agilidad, fatal.
    Un beso

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