Thanggu y regreso. La diana a las 5 y media y una sorpresa. Ha estado nevando durante la noche y amanece todo blanco. Peor todavía: sigue nevando aunque ligeramente. Empezamos con un desayuno estupendo, mejor “empiezo” porque Alfred decide seguir con su gachas con agua. A mí me han ofrecido leche fresca de yak. Insisto en lo de “fresca” porque generalmente la leche es en polvo. La de yak es más espesa que la de vaca y buenísima. (more…)