Archive for noviembre 2005

AL de la India. Vigesimosegunda entrega. Pushkar (2).

19/11/2005

Pushkar son dos ciudades, según sea en la feria o fuera de ella pues aquí se desarrolla una de las dos ferias más famosas de la India. Normalmente es un pueblo tranquilo al que acuden indios en peregrinación a bañarse en el lago. También hay bastante turismo occidental sobre todo de jóvenes. Hace unos días una finlandesa se bañó desnuda en el lago. He leído que seguramente no le pasará nada, pues de lo que le han acusado no está claro que lo hubiese hecho. O sea, que se bañó, pero se han equivocado en los cargos. (more…)

Resultados.

18/11/2005

Todos los días gugueleo un rato y encuentro mis errores indexados junto a los infinitos resultados de pleistoceno y de Guanajuato.

AL de la India. Vigésimoprimera entrega. Pushkar.

16/11/2005

Al fín vengo a Pushkar. No tengo muy claro cuando empieza la feria de los camellos pues me han dado dos fechas diferentes. Pushkar es una ciudad realmente encantadora con un lago en la parte sur, rodeado de esas escaleras, los ghats, donde los indios se bañan de forma ritual. Creo que los más impresionantes que he visto son los de Benarés y Haridwar pero estos tienen un ambiente más tranquilo. Además después del trajín de Ahmedabad y Ajmer, ambas ciudades con mucha polución, se agradece esto.
Único inconveniente: los occidentales. (more…)

AL de la India. Incentivo.

15/11/2005

A lo largo de las crónicas (en una cualquiera de ellas) AL ha incluído (o incluirá) un gazapo de tipo cultural para premiar e incentivar la atención de los lectores. La primera persona que lo señale en un comentario recibirá como premio una sencilla «rudraksh». Sólo se aceptará el error planificado por el autor; los restantes errores, caso de haberlos como el de la «isla peregil», son involuntarios y no llevan premio. Si alguien está interesado en el tema «rudraksh», puede encontrar información sobre sus efectos pulsando aquí. En este sitio dicen por ejemplo que «It is said that the plant of Rudraksh is originated from the tear drops of Lord Shiva.» la planta de «rudraksh» se originó de las lágrimas de Shiva. También que «No other necklace or bead is so auspicious and powerful as Rudraksh.» ninguna otra cuenta o collar es tan propicia ni poderosa como la «rudraksh». En el apartado de valor medicinal de la «rudraksh» se dice «It has been proved that wearing Rudraksha controlled heart beat and had a positive effect on Blood Pressure, Stress, Anxiety, Depression, Palpitations and Lack of Concentration. Additional statements indicate an anti ageing property by wearing Rudraksha…» o sea, que tiene un efecto beneficioso en la presión arterial, ansiedad, depresión… e incluso propiedades antienvejecimiento. En resumen, parece algo excelente y no se puede alabar más para que no se molesten Sanitas o Estée Lauder.

AL de la India. Vigésima entrega. Ajmer.

14/11/2005

Hoy es 4 de noviembre día del Id. Voy a buscar el desayuno pero muchos sitios están cerrados. Lo intento en la estación de ferrocarril. Esta casi desierta. Creo que es la primera vez que veo así una estación de tren. Y así, sin gente, me doy cuenta de la cantidad de jefes que hay en la estación. Por lo menos de los que tienen gran despacho dando al anden principal. Debe ser que como soy nieto, hijo y sobrino de ferroviario todo esto me afecta mucho:
– Railway magistrate
– Train Light Supervisor
– Head Train’s Clerck
– Station Superintendent
– Station Master
– Station Manager
– Head Ticket Collector
– DY. Station Manager Commercial
Complicado, ¿no?
Y en cuanto a salas de espera hay:
– Upper Class (Gents)
– Upper Class (Ladies)
– Sleeper Class
¿Y si no eres de esas clases? Pues en el suelo del andén que para eso van todos preparados con un plástico y así echarse en el suelo.
Ajmer me ha resultado muy interesante. Claro que no es tan bonita como otras ciudades de Rajastan, ni tiene ningún monumento notable, pero como la guía no la ponderaba tanto, pues a lo mejor ha sido por eso. Aquí he descubierto Dargah. Es como un santuario dentro de Ajmer, con una gran mezquita y la tumba de un santo, Khwaja Muinud-din Chishti, del siglo XI, muy venerado incluso por los hindúes. Debes ir descalzo y con la cabeza cubierta dentro de todo el recinto. Le ofrecen flores en cantidades enormes que se compran en unos puestos especiales de lo más fotogénicos. Prometo fotos de ellos. También hay varias piscinas para las abluciones de los fieles y una casitas que no supe si es que allí vivía alguien o eran como capillas de ofrendas. Esta lleno de pobres y les dan raciones de arroz cocido.
He estado dos veces. La primera decidí llevarme las chanclas en una bolsa que es lo que hacen muchos y además no encontré ningún sitio donde dejarlas en custodia y aquello era realmente multitudinario. En un momento dado un abuelo de barba blanca y con aspecto muy respetable me cogió del brazo y me empezó a gritar: ‘Chus, chus’. Yo pensé que era que por ser infiel no podía entrar donde el Chishti, porque ya llevaba un cuarto de hora deambulando por dentro de Dargah sin problemas. Pero resulta que me decía en inglés ‘zapatos, zapatos’ a gritos y es que en ese trozo no se podían llevar los zapatos ni en una bolsa. Fue estricto y rudo. Dejé las chanclas en una tienda de flores y a ver al santo. El día 4, que es el Id, vuelvo a Dargah desde donde escribo el borrador. He encontrado una consigna de zapatos y los he dejado allí para evitar más problemas. Y esta vez ha sido un joven que ha intentado hacer de guía y como le he dicho que no hemos tenido media bronca. No se merecía más. La guía te previene mucho de los ganchos que hay aquí que intentan que firmes en un libro y luego sacarte pasta. Y claro ya te coge mal cuando insiste en que vayas con él. Y yo que quiero ir solo. Y el otro que porqué quiero ir solo. Al final bronca.
Dargah, al menos en el Ramadán es un sitio increíble. Es como estar en la Edad Media. Quizá ayudaba el ambiente festivo en todo el barrio por ser el Id. Cerca de allí hay una mezquita construida sobre un templo hindú. Si alguna vez los hindúes intentan recuperar sus templos habrá grandes problemas. Que ya los ha habido con muchos muertos y todo, pero es un problema pendiente.
En Ajmer he pensado que en lugar de enseñar inglés podría hacerlo con el castellano. Explico: cuando voy a un restaurante 4 veces seguidas y le pido al camarero la cuenta, en lugar de decirle tres veces ‘The bill, please’ que por cuatro días son 12 veces y al final él aprende que ‘bill’ es la factura, pues pienso que lo mismo le cuesta aprender ‘la factura, por favor’. ¿No? Y a lo mejor podía pedir una ayuda al Instituto Cervantes.