AL de la India. Vigesimosegunda entrega. Pushkar (2).

by

Pushkar son dos ciudades, según sea en la feria o fuera de ella pues aquí se desarrolla una de las dos ferias más famosas de la India. Normalmente es un pueblo tranquilo al que acuden indios en peregrinación a bañarse en el lago. También hay bastante turismo occidental sobre todo de jóvenes. Hace unos días una finlandesa se bañó desnuda en el lago. He leído que seguramente no le pasará nada, pues de lo que le han acusado no está claro que lo hubiese hecho. O sea, que se bañó, pero se han equivocado en los cargos. Que ahora todos sabemos mucho de juicios gracias a la tele. Y el turismo trae pequeños inconvenientes. Es el primer sitio donde se me acercan a que les haga fotografías a cambio de dinero. Vaya, modelos profesionales que ya van vestidas como esperas para la foto: típica señora de Rajastan. Incluso unas gitanas muy pintadas se han quedado sorprendidas de que no quisiese fotografiarlas. O sea que lo habitual es que la gente pague. Continuamente niños y niñas te dicen “fotografía, cámara”. Y es que Pushkar es la ciudad que te gustaría fotografiar por las fachadas, los patios de algunas casas, los ghats, los rajastanies (¿o habría que decir “rajastaneros”?) con sus turbantes de fuertes colores montados en camellos.
La guía dice que vienen alrededor de 200.000 personas y 50.000 camellos y ganado, aunque en el periódico dice que este año solo hay unos 12.000 animales. En cuanto a la gente como no ha empezado no puedo decirlo pero por ahora ni sombra de esa cantidad.
Están instalando muchos puestos donde los camelleros compran arreos para los animales. He visto a una robusta rubia platino occidental que se había puesto alrededor de la cintura un collar con campanas que llevan los camellos en el cuello y verle mover las poderosas caderas era un espectáculo: visual y musical.
Los animales, sus dueños y compradores están por unas dunas de arena en tiendas muy rudimentarias. También hay puestecillos de té y algo de comida aunque la mayoría se la hacen ellos mismos. Si son familias, lo que no es habitual, las niñas van a buscar agua a los abrevaderos. ¿Porqué siempre son niñas? Y si no buscan agua están recogiendo boñigas. A veces algún niño y mujeres. Nunca hombres. Pero a lo mejor no son de los pastores sino de familias más pobres que hay acampadas por allí. Me imagino a mis hijos adolescentes diciéndoles: “la semana que viene nos vamos a la feria de camellos de La Almunia de Doña Godina. Ya sabes, hija mía, te vas a buscar agua, y luego con tu hermanito irás a recoger boñigas de los camellos”. No sabían lo que tenían en casa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s