Habíamos llegado a Delhi y eran las cinco de la mañana (para nosotros de la noche, aunque se empeñaban todos en decirnos “good morning”) pero como dicen los vividores “la noche es joven”. Y aquí va un consejo práctico para tu próximo viaje a Delhi.
En este aeropuerto tienes tres opciones para ir hasta el hotel hasta que no se acabe la linea de metro prevista. (¡Vishnu y Siva quieran que sea pronto!).
1. La menos recomendable. Vaya, que no deberías hacerla bajo ningun concepto. Sales a la calle y coges un taxi. (more…)
Archive for noviembre 2009
4. Delhi. Llegada.
29/11/20093. De Madrid a Delhi.
28/11/2009Es domingo y de nuevo mi hijo nos lleva al aeropuerto. Se nota lo temprano de la hora en que apenas hay circulación en la carretera y en que el aeropuerto esta medio vacío, cosa que parece que no ocurre con nuestro vuelo. Lo hacemos de nuevo con la lineas de Qatar y en la cola de facturación una azafata nos pregunta por nuestro destino final. El que va detrás de nosotros, que tiene acento mejicano y que viaja solo, le dice que a Doha: «Señor hay overbooking, ¿querria cambiar su billete por otro vuelo y la compañía le recompensaría con 600 euros?”. (more…)
2. La India.
26/11/2009¿Cuantas veces van? Al comienzo llevaba una cuenta precisa. Recuerdo que después de mi segundo viaje miraba con envidia a un compañero de trabajo que había ido cuatro veces. ¡Cuatro veces! Yo ahora he ido más de 10, pero menos de 20. Espero que algún dia pueda decir que más de 10 pero menos de 30. (more…)
1. Me voy.
22/11/2009Leí hace tiempo un articulo sobre viajes que empezaba diciendo que “las ansias de conocer el mundo” –me acuerdo de esa frase porque correspondía a una palabra inglesa que desconocía, “wanderlust”- no tienen límite, y en ocasiones ni “límite de las tarjetas de crédito”. (more…)
Los ciudadanos tentadores o a mí Correa me cae bien, en comparación.
03/11/2009En los casos de corrupciones que se han conocido hasta ahora, en los meses recientes que no tenemos tiempo para más, se dan algunas ocasiones, que a mi mala memoria le parecen la mayoría, en las que los ciudadanos corruptores acaban siendo arrestados, encarcelados y vilipendiados. A los cargos, altos o bajos, que aceptan sus dádivas sin pretender, por supuesto, ser sobornados sino tan sólo no hacer un feo a ese cariño todo les excusa; su honestidad a prueba de decenas de manos con graves quemaduras, sus correligionarios y al final, habitualmente, los jueces que a veces parecen sentirse un poder del Estado (lo que son) y otras veces, como en las últimas huelgas, funcionarios normalitos mal pagados. ¡El Estado en huelga, si Durruti levantase la cabeza! Sin hablar de aquellos que de forma notoria tienen una estrecha relación con los tentadores y ni siquiera son mencionados y afectan ignorancia.
Esta asimetría de consecuencias para representantes y representados me recuerda lo que en otras ocasiones se decía de manera habitual para justificar lo injustificable: ¡Si es que van provocando!, los ciudadanos en este caso. ¡Cómo no van a caer en la tentación los pobres electos y a veces sus familiares!
Y aunque a nadie le interese y menos a quienes me representan, todo ésto me escandaliza y como me siento pequeño, he de decir que no soy quien para desautorizar a quien tenía claro qué hacer con los escandalizadores de pequeños, aunque si pudiera elegir preferiría que no fuese en lo profundo de la mar que bastante sucia está. Ver Mateo, 18,6.
Porque yo podría, y sé que ya lo he hecho, debido a esa mala técnica, maldición de la democracia española y putrefacción de los partidos que es la de listas cerradas, votar a un ladrón o a un pícaro que trate de ganarse la vida con riesgo, pero nunca votaría a un miserable que lo haga con riesgo ajeno y defendido por abogados pagados con impuestos.