Empiezo a escribir este borrador sentado enfrente de la gran estupa de Dehra Dun oyendo una melopea budista que si me descuido me deja frito.
Vuelvo a mi “restaurante” habitual para desayunar mi tortilla y té de todos los días. (Cuando regrese a casa tengo que intentar hacer tortillas como las de aquí).
Hoy voy a visitar la parte tibetana de Dehra Dun.
El vikram te deja justo delante de la entrada de la colonia y el conductor le pide a una señora tibetana que viajaba en el mismo vehículo que me indique el camino. Y en un momento pasas del mundo indio hindú al tibetano budista. (more…)
Hoy es el primer día desde hace unos cuantos que no tengo que esperar ninguna llamada ni tengo ninguna cita así que me puedo reintegrar a mi vida de turista. Y además tengo localizado un sitio donde hacen tortillas para desayunar: 
Esta mañana desayuno en una tasquilla cerca del hotel donde el joven propietario es un tío muy agradable, que habla muy bien inglés y que siempre me pregunta que porqué no como o ceno allí. Dadas las limitaciones alimenticias de esta ciudad en lo que respecta a los huevos, y a las tortillas, mi desayuno es una especie de crepe relleno de patata.